¿Montar a caballo puede ayudar a los niños con autismo?

¿Qué es la equinoterapia? equinoterapia-autismo
La equinoterapia o terapia asistida por caballos puede proporcionar a los niños con autismo la oportunidad de mejorar sus habilidades cognitiva y del lenguaje, capacidades motoras y habilidades sociales. Más concretamente, la hipoterapia es un tipo de terapia equina que debe ser desarrollada por terapeutas experimentados que utilizan los movimientos del caballo para mejorar sistemáticamente las habilidades sociales y motoras de un paciente. También puede estar presente un terapeuta ocupacional o del habla.

Investigaciones y estudios científicos
Ya en la Grecia del 600 AC conocían el valor terapéutico de los caballos. En el siglo XIX los caballos y otros animales se usaban para tratar trastornos neurológicos y de estrés. Y desde los años 50, se han fundado disintas organizaciones en Europa y Estados Unidos para promover los beneficios de la equinoterapia.
Si bien la investigación basada en la evidencia aún tiene que consolidarse y es necesario realizar estudios a largo plazo, los resultados iniciales son prometedores. Algunos de estos hallazgos aplicados a los niños con autismo se explican a continuación:

Experiencias táctiles
Algunos niños con autismo encuentran difícil distinguir la dureza o la suavidad de los objetos. En consecuencia, para ellos jugar con mascotas como gatos o perros puede suponer un reto, puesto que no pueden tolerar el juego brusco. La terapia equina impartida por un profesional puede ayudar a estos niños a conseguir avances sensoriales con animales entrenados para mantener la calma. Actividades como cuidar, acariciar o montar a caballo pueden resultar muy enriquecedoras.

Desarrollo de habilidades cognitivas y del lenguaje
Además de la experiencia táctil de cuidar a un caballo, los niños autistas obtienen un refuerzo positivo cuando un caballo responde a sus órdenes directas. A través de la terapia, los niños aprenden la importancia de las habilidades comunicativas. Como los caballos obviamente no pueden hablar, los niños aprenden a leer y transmitir señales no verbales, algo que a menudo es difícil para los niños con autismo. La equinoterapia también puede ayudar a los niños a controlar su tono de voz, practicar un lenguaje corporal asertivo y aprender a dar señales decisivas.

equinoterapia-autismo2Habilidades emocionales
En ocasiones, el vínculo que se desarrolla entre el niño y el caballo puede ayudar a desarrollar la autoconciencia emocional. La terapia equina proporciona un entorno sin prejuicios donde un niño puede comprender mejor sus emociones, una habilidad necesaria para controlar el comportamiento y comunicarse con los demás.

Habilidades ocupacionales y motoras
Mantenerse erguido sobre un caballo requiere una combinación compleja de habilidades motoras, por lo que la terapia equina puede proporcionar un entorno propicio para que los niños con autismo trabajen para mejorar la fuerza muscular, la flexibilidad y el equilibrio. Desde el control de las riendas hasta el balanceo para mantenerse en la silla, estos tratamientos con terapeutas pueden mejorar el control de la motricidad gruesa y fina.

Elegir un programa de terapia equina
Debido a la reciente popularidad de los programas de equinoterapia, es importante confirmar que los centros que ofrecen dichas terapias están acreditados y tienen profesionales capacitados. Por lo general, un terapeuta ayudará a familiarizar a un niño con el caballo y aliviará cualquier temor que pueda tener.
Para encontrar una organización adecuada para su hijo, es una buena idea buscar el asesoramiento de otros profesionales médicos y cuidadores de su hijo, como el médico, el terapeuta ocupacional o de lenguaje y el maestro.

Texto traducido y adaptado del blog de Sophia Chung en Autism Resources and Community