Horseball: cuando el rugby y el baloncesto se juegan a caballo

Fotografía: Ecuestre
Fotografía: Ecuestre

Más allá de los concursos de salto o doma clásica encontramos un deporte ecuestre mágico, que empieza a ganarse un hueco en el panorama hípico deportivo. Se trata del horseball, y que desde Marjoman te invitamos a que conozcas y practiques.

El horseball es un deporte en el que la mezcla perfecta de baloncesto, rugby y equitación dan lugar a una competición que hace las delicias de muchos. El juego es sencillo: los jinetes deben recoger del suelo, sin caer del caballo, un balón especial envuelto en un armazón de seis asas de cuero. A través de pases y defensas, tras la intervención mínima de tres jugadores del equipo atacante por jugada, deben introducir en dos canastas fijas en los extremos del campo la bola, de manera que consigan un punto.
Este deporte hípico, reconocido por la Federación Ecuestre Internacional, se compone de dos partes de 10 minutos cada una, con un descanso de 3 minutos, donde cada equipo puede pedir un tiempo muerto de 30 segundos.
Los caballos, para poder participar en un partido de horseball, deberán tener en regla la documentación y como mínimo cuatro años de edad. El número de caballos es de seis por equipo como máximo, de los cuales sólo cuatro pueden estar en la pista al mismo tiempo. Estos caballos deberán llevar protectores en pies y manos, vendas, paños, protectores en el dorso.
Para la participación en el juego, tanto los jinetes como los caballos deben llevar un equipamiento concreto:

Equipación de horseball con los colores de España
Equipación de horseball con los colores de España

 

  • Los jugadores deben utilizar un casco de horseball  conforme con las normas de seguridad europeas vigentes: duro, con tres puntos de sujeción y que no se desabroche mientras los jinetes estén montados a caballo
  • Los jinetes deben usar botas de montar y camisetas con los colores del equipo numeradas del 1 al 15  en el frontal y en el dorso.
  • La silla de horseball con las correas de ramassage, que impiden al jinete caer al suelo.
  • El balón con la red para horseball.

Equinoterapia: los caballos como medio de adaptación social

La relación afectiva jinete-caballo es una excelente terapia para algunas personas con problemas de adaptación social
La relación afectiva jinete-caballo es una excelente terapia para algunas personas con problemas de adaptación social

Las personas en situación de discapacidad, psíquica, física y/o sensorialmente, pueden encontrar en la equitación un gran medio terapéutico. En ellas el elemento central es el caballo y actúa con dos funciones principales, mejorar la autonomía de los pacientes y favorecer su integración en la sociedad, rompiendo las múltiples y complejas barreras que encuentran en su vida diaria.

La equinoterapia, al igual que otros muchos tratamientos, se presenta de manera específica para cada uno de los pacientes. De esta forma, no serán los mismos ejercicios para todos, dependiendo de su tipo de discapacidad y el grado de la misma; partiendo de la idea de aprender jugando para incrementar el crecimiento interior.

Así, el juego actúa como estimulante y método de desarrollo de las diferentes áreas del paciente, ayudándole a entender la realidad. A través del juego terapéutico, el paciente articula conocimientos, emociones, sentimientos y relaciones interpersonales; aprendiendo, experimentando, reflejando y transformando la realidad.

En la actualidad se desarrollan distintos tipos de tratamientos en función de las necesidades del paciente. Entre estos podemos destacar:

  • Hipoterapia: se realiza en pacientes con discapacidades muy severas y en ella se recurre a aprovechar los principios terapéuticos del caballo. Estableciendo un acercamiento entre el paciente y el caballo en aspectos como la transmisión de impulsos rítmicos o del calor corporal del cuerpo del caballo al jinete.
  • Equitación terapéutica: se desarrolla en pacientes discapacitados, enfermos o inadaptados, pero con posibilidad de ejercer una acción sobre el caballo, siendo dirigidos por el profesional a pie de tierra.
  • Equitación adaptada: dirigida a pacientes minusválidos que encuentran en la equitación una actividad deportiva o de entretenimiento, pero que por su condición precisan de adaptaciones especiales para realizar la monta; siendo ayudados por los profesionales en todo aquello que necesiten para su caso concreto.
  • Volteo terapéutico: para realizar esta actividad meramente gimnástica, sólo es necesario una manta y un cinchuelo con asas, para hacer ejercicios sobre los lomos del caballo y mejorar así la forma física en una relación paciente y caballo.
  • Equinoterapia social: las personas con problemas de adaptación social encuentran en esta disciplina una ayuda para superar sus conflictos y procurar una integración social; ya que la disciplina aprovecha la relación afectiva que se produce entre el jinete y el caballo.

Mantenimiento del equipo: cómo limpiar el cuero

Es muy importante realizar un adecuado mantenimiento de los productos de cuero que empleamos en nuestras rutas a caballo. Los accesorios para caballos están expuestos a la suciedad, el barro, la humedad ambiental y el sudor, factores que producen su deterioro. Con unos cuidados básicos, es posible conservar el equipamiento para montar a caballo en óptimas condiciones:

Sillas de montar:

Limpieza de una silla de cuero Marjoman empleando Parisol limpiador del cuero paso 1
Limpieza de una silla de montar de cuero Marjoman empleando Parisol limpiador del cuero paso 1
  1. Mantener la silla de montar siempre limpia: utilizar un limpiador para el cuero (paso 1) para retirar restos de sudor, barro, etc. Enriquecer y nutrir el cuero con un acondicionador para el cuero (paso 2). Aplicar ambos productos con una esponja para una mejor absorción y un acabado perfecto.
  2. Aplicar glicerina en barra: en cueros gruesos es conveniente utilizarla. Cuando el cuero está reseco, es muy efectivo el aceite para el cuero (evitar el exceso de producto para que la ropa no se manche).
  3. Si la montura tiene partes de ante o serraje, se pueden cepillar con un cepillo de púas fuertes (evitar aplicar productos que no sean específicos para este material, pueden dañarlo).

 

Cabezadas y otros productos de cuero:
1. Limpiar bien el producto de cuero con glicerina o emplear el paso 1 y el paso 2 antes mencionados.
2. Aplicar aceite de pata de buey (suaviza el cuero, por lo que es el producto indicado para embellecer los mosqueros de las cabezadas vaqueras y jerezanas).
3. Engrasar si es necesario.