Equinoterapia: los caballos como medio de adaptación social

La relación afectiva jinete-caballo es una excelente terapia para algunas personas con problemas de adaptación social
La relación afectiva jinete-caballo es una excelente terapia para algunas personas con problemas de adaptación social

Las personas discapacitadas, psíquica, física y/o sensorialmente, pueden encontrar en la equitación un gran medio terapéutico. En ellas el elemento central es el caballo y actúa con dos funciones principales, mejorar la autonomía de los pacientes y favorecer su integración en la sociedad, rompiendo las múltiples y complejas barreras que encuentran en su vida diaria.

La equinoterapia, al igual que otros muchos tratamientos, se presenta de manera específica para cada uno de los pacientes. De esta forma, no serán los mismos ejercicios para todos, dependiendo de su tipo de discapacidad y el grado de la misma; partiendo de la idea de aprender jugando para incrementar el crecimiento interior.

Así, el juego actúa como estimulante y método de desarrollo de las diferentes áreas del paciente, ayudándole a entender la realidad. A través del juego terapéutico, el paciente articula conocimientos, emociones, sentimientos y relaciones interpersonales; aprendiendo, experimentando, reflejando y transformando la realidad.

En la actualidad se desarrollan distintos tipos de tratamientos en función de las necesidades del paciente. Entre estos podemos destacar:

  • Hipoterapia: se realiza en pacientes con discapacidades muy severas y en ella se recurre a aprovechar los principios terapéuticos del caballo. Estableciendo un acercamiento entre el paciente y el caballo en aspectos como la transmisión de impulsos rítmicos o del calor corporal del cuerpo del caballo al jinete.
  • Equitación terapéutica: se desarrolla en pacientes discapacitados, enfermos o inadaptados, pero con posibilidad de ejercer una acción sobre el caballo, siendo dirigidos por el profesional a pie de tierra.
  • Equitación adaptada: dirigida a pacientes minusválidos que encuentran en la equitación una actividad deportiva o de entretenimiento, pero que por su condición precisan de adaptaciones especiales para realizar la monta; siendo ayudados por los profesionales en todo aquello que necesiten para su caso concreto.
  • Volteo terapéutico: para realizar esta actividad meramente gimnástica, sólo es necesario una manta y un cinchuelo con asas, para hacer ejercicios sobre los lomos del caballo y mejorar así la forma física en una relación paciente y caballo.
  • Equinoterapia social: las personas con problemas de adaptación social encuentran en esta disciplina una ayuda para superar sus conflictos y procurar una integración social; ya que la disciplina aprovecha la relación afectiva que se produce entre el jinete y el caballo.